viernes, 14 de noviembre de 2014

Rabietas y pataletas

Son muchos los padres que tienen quejas comunes como por ejemplo: “Mi hijo no me hace caso” “mi hijo no se deja vestir” “No quiere irse a dormir”  “Mi niño se enfurece cuando le decimos que no” “Mi hijo hace muchos pataletas” “Tiene rabietas constantemente” “Mi hijo no acepta límites” y así una gran cantidad más.
No obstante, y aunque resulte extraño, los padres deben entender las Rabietas y pataletas, la rebeldía, la desobediencia y el negativismo como signos positivos y expresivos de una personalidad que se encuentra  en formación.


¿Qué hacer ante las Rabietas y pataletas de los niños?


Ignorar: Ignorar al pequeño en el momento de las rabietas y pataletas puede dar buenos resultados ya que el niño sabe que si no tiene público que le observe, su efecto es nulo.  Entonces, por ejemplo, si le da una rabieta mientras se está en el la casa, el adulto debería salir de la habitación, pero antes debe decirle que esa actitud es inadecuada y que podrán volver a hablar cuando cambie de actitud. Si se está en un espacio público, se puede dar la espalda al pequeño para que se dé cuenta de que no consigue nada con la rabieta.

El poder de las palabras: Intentar hablar con un niño en el momento que está teniendo un berrinche es algo imposible, con seguridad no pondrá atención, pero una vez que esta situación sea superada, se debe hablar con el pequeño sobre lo que paso y dejarle claro que todo puede ser solucionado. En caso de que en la próxima situación el niño opte por hablar en lugar de hacer un berrinche es muy importante felicitarlo por eso.

Es mejor prevenir: Si ya se sabe que ante una orden o negativa específica el niño reaccionara con un berrinche o una rabieta, se  aconseja anticiparse e intentar razonar con ellos antes. Entonces, por ejemplo, si se va a entrar a un lugar donde venden juguetes, antes de hacerlo decirle que solo puede escoger uno y que si hace alguna rabieta saldrá de la tienda con las manos vacías.

Los padres deben tener claro que ante una rabieta, ambos deben reaccionar de la misma manera, ninguno de los dos debe ceder pues de esta manera se desautoriza al otro y la estrategia no funcionara.


Es importante mantener la calma y no enojarse y gritar, de esa forma, solo se conseguirá que el niño vea que los padres emulan su actitud.

De www.educapeques.com

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