Príncipe y Mendigo es la primera novela histórica de
Twain. Ambientada en 1547, la obra narra la historia de dos niños de apariencia física idéntica:
Tom Canty, un mendigo que vive con su padre cruel en Offal Court, Londres, y el Príncipe
Eduardo, hijo de
Enrique VIII de Inglaterra, cuyos destinos se cruzan, de modo que
Tom cambiará sus harapos por mantos reales, y
Eduardo bajará a las oscuridades de Offal Court.
Para el director del montaje, la propuesta de
Mark Twain ofrece la posibilidad de vivir esta fabulación en infinidad de planos, “
tantos como los ángulos del espejo donde se reflejan dos seres idénticos en apariencia, y que van a jugar a ser lo que no les corresponde a partir de este sencillo truco de magia, para acabar con una rotunda afirmación de la identidad”.
ArgumentoVoy a contaros un relato tal como me lo contó una persona que se lo había oído a su padre, el cual se lo oyó contar a su padre, quien a su vez lo escuchó de labios del suyo…, y así sucesivamente, hasta remontarnos a trescientos años atrás, y aun más, transmitiéndose de padres a hijos hasta llegar a nosotros. Puede que sea histórico y puede no ser más que una leyenda, una tradición. Puede que ocurriera y puede que no ocurriera, pero pudo haber ocurrido. Puede que en otros tiempos creyeran en ello los doctos y los ilustrados, y puede que sólo lo creyeran y apreciaran los ignorantes y humildes.
Intérpretes:
Fernando Tielve – Eduardo de Inglaterra
Javier Bódalo – Tom Canty, el mendigo que pudo ser rey
David Bueno – Counchy, Wine, Cocinero, Leonora y Miss Traddles
Raúl Tirado – Mika, Bread, White & Postman
Miguel Pancorbo – Beth, Cheese, Cocinero y Sir Edward de Chechester